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Yuribeth Guillermo es venezolana y tiene 5 años residenciada en México. Ella cada día ve más remota la posibilidad de reencontrarse con sus padres gracias de la imposición de la visa mexicana. Cuando estuvo a punto de verlos para compartir con ellos un mes en Cuernavaca, donde está residenciada desde junio del año pasado, no pudo porque no los dejaron embarcar y sus boletos fueron reasignados a otros pasajeros.

Con la voz entrecortada por la rabia, la impotencia y la injusticia, Yuribeth, relata que el día 20 de enero, antes de que entrara en vigor la visa para los venezolanos que aspiren ingresar a México, sus padres iban a viajar de Caracas a Cancún por la aerolínea Láser. El vuelo partiría a las 7:30 am. Sus papás llegaron al Aeropuerto Internacional de Maiquetía a las 4:30 am para registrar el equipaje y hacer el chequeo correspondiente. Al llegar a la taquilla uno de los agentes de la empresa aérea le dijo que el vuelo estaba cerrado. No podían embarcar.

Ellos tenían boletos VIP porque no consiguieron en clase económica. Pidieron una explicación sobre las razones por las cuales no podían embarcar si habían llegado a las 4:30 am a la terminal aérea. No hubo respuesta. Simplemente les informaron que ya el vuelo estaba cerrado. “A mis papás les sobrevino una crisis nerviosa. No pudieron hacer nada, no pudieron viajar, no nos pudimos encontrar”.

Al día siguiente la hermana de Yuribeth acudió a la oficina principal de Láser a pedir una explicación. Los empleados no dieron explicaciones. Ella armó un escándalo y los amenazó con denunciarlos. Al escuchar el escándalo el gerente se le acercó y la llamó aparte para conversar y explicarle la situación. Le dijo a mi hermana: “Los pasajes de tus papás fueron sobrevendidos en Maiquetía. Es decir que se los vendieron a otras personas que pagaron más dinero por los pasajes. Esa es la realidad, la gente paga para que les quiten los tickets a unos y se los asignen a otros”.

A la salida de la sede de la aerolínea, la hermana de Yuribeth indignada por la respuesta del gerente se dirigió a la sede de la Embajada de México en Venezuela para saber el procedimiento para solicitar la visa porque ya no había nada que hacer. A partir de ese momento había que tramitar ese documento para que sus padres puedan reencontrarse con Yuribeth. Les dijeron que los papás debían tener al menos dos propiedades a su nombre y una cuenta bancaria con ingresos mensuales superiores a los 2.000 dólares. “Ni Estados Unidos pide tantos requisitos. En Venezuela nadie gana esos sueldos, a menos que trabajes con el Gobierno. Vamos a hacer las gestiones a ver si las aprueban, pero no creo. Ahora veo cada vez más lejos la oportunidad de ver a mis viejos”.

Yuribeth ni siquiera tiene la oportunidad de ir a Venezuela a visitarlos porque ella en México es refugiada. Eso significa que por su condición no puede regresar al país sureño, a menos que caiga el régimen de Maduro.

“Mis papás solo iban a estar un mes acá. Ellos no se iban a quedar porque su vida está en Venezuela. Mi hija y yo tenemos más de cinco años sin verlos, sin abrazarlos, sin sentirlos. Ella también quiere compartir con ellos. Acá no tenemos familia. Pero de manera abrupta nos arrancaron la posibilidad de estar juntos aunque sea un mes. Estamos atados de manos. ¿Cómo reunimos los requisitos para la visa?, ¿con qué dinero compramos pasajes de nuevo? Nos cerraron la puerta para reunirnos con la familia”.

 

Sin esperanzas

Gustavo Pacheco también ve difícil la posibilidad de reencontrarse con su novia que está en Venezuela. Ella tenía planeado viajar México el primer trimestre de este año para pasar una temporada con él, pero el nuevo documento que debe tramitar en la Embajada de Venezuela en México, le exige ingresos elevados y ella depende de lo que le envían sus familiares en el exterior.  Además de ello, su sueldo en Venezuela no llega a 200 dólares. Tampoco tiene varias propiedades. Solo su vivienda. No la piensa vender para venir de visita.

Según Gustavo su pareja está renovando el pasaporte para posteriormente ir a la Embajada a solicitar la visa. “No sé si la relación tenga futuro porque tampoco puedo ir a Venezuela a visitarla por mi condición de refugiado. La tecnología ayuda. Todos los días nos conectamos y hablamos, pero eso no es suficiente, eso no basta para mantenernos. Llevo dos años que no la veo. En 2019 me vine a México a visitar a mi hija y ante la crisis económica, decidí quedarme. En este tiempo hemos mantenido el contacto y ahora que planificábamos vernos. Las autoridades mexicanas de regalo del Día de Reyes, nos imponen esta medida”, explica.

Para Gustavo esta restricción es una medida discriminatoria contra Venezuela. “Nuestro país fue receptor de migrantes. Los europeos y sureños huyeron de sus países en búsqueda de oportunidades y se les abrieron las puertas. Nunca hubo medidas en contra de la cantidad de extranjeros que poblaron y contribuyeron a su desarrollo en sus años dorados. Lamentablemente los venezolanos que a diario salen por trochas y vías aéreas no son tratados de la misma manera. También se atropella a los que vienen de visita y solo quieren reencontrarse con sus seres queridos”, expresa.

Un camino cuesta arriba

Hay una forma para que los migrantes que están en México puedan reencontrarse con sus familiares, a través de la visa de reunificación familiar. Pero este proceso tampoco es una vía fácil y expedita. De acuerdo con un funcionario de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado, puede tardar entre seis meses y hasta año y medio la aprobación de este documento. Los familiares que está acá y que quieran traer a su familia de Venezuela por esta vía, también deben tener solvencia económica, la cual debe demostrarse con los estados de cuenta. Debe enviar pruebas del envío de remesas y tener empleo estable. “Si la persona trabaja por su cuenta también debe presentar estados de cuentas bancarios que acrediten su solvencia”.

Desde que entró en vigor la solicitud de visa como requisito para entrar a México, solo dos Organizaciones No Gubernamentales se han pronunciado: Sin Fronteras IAP y Apoyo a Migrantes. A través de un comunicado ambas organizaciones indican que la medida impide a los venezolanos solicitar refugio en México y los obliga a ingresar al país de forma irregular, a través de trochas que ponen en riesgo su vida. También atenta contra el derecho de unidad familiar.

En el comunicado exhortan a las autoridades del Gobierno de México a adoptar medidas que protejan, respeten y garanticen el derecho de asilo y refugio para todas las personas, cuya vida e integridad corran peligro en sus países de origen.

Lee el comunicado en este link https://sinfronteras.org.mx/mexico-viola-el-derecho-al-asilo-al-obligar-a-personas-venezolanas-a-solicitar-visa/

Sin embargo, hay connacionales en México que manifiestan que esta medida tiene sus pro y sus contra. Ese es el caso de Fernando Peña, quien alega que esto contribuirá a disminuir las violaciones contra los derechos humanos registrados en los aeropuertos de México, así como los casos de corrupción. Pero hay un factor principal que, a su juicio, puede jugar en contra: la capacidad de los consulados de tramitar el documento.

 

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